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Lo que he aprendido mientras hacía un doctorado


Hace 5 años comencé un doctorado y lo he terminado siendo una persona completamente distinta. ¿Quieres saber por qué? Estoy segura de que mi evolución puede ayudarte en tu camino hacía tu nueva vida siendo más consciente.

Cuando llegue a Barcelona había terminado la carrera y el máster qué tanto esfuerzo me habían costado. El siguiente paso parecía obvio: hacer un doctorado.

Desde pequeña siempre he sido buena estudiante. Mi madre presumía de mis notas con sus amigas, yo simplemente hacía lo que consideraba mi trabajo. Sabía que mis padres me habían dado mucho y no quería defraudarles. Siempre he podido decidir qué hacer, así que finalmente me embarque en el doctorado muy convencida e ilusionada.

Pero lo que comenzó como un proyecto ilusionante y un reto se acabó convirtiendo en algo que me iba desgastando poco a poco. Fue entonces cuando reparé en algo: la vida no es sólo lo que haces. Yo tenía muy claro a qué quería dedicarme, me apasionaba la embriología. Sin embargo, realmente no sabía quién era. Empecé a preguntarme por qué a mis 25 años estaba dedicando tantas horas a un trabajo.

Entonces eché la vista atrás…

Cuando era estudiante comía regular, hacía deporte pero solo a veces, me dedicaba poco tiempo. También vestía la misma ropa que todo el mundo, la que encontraba a mi alcance. Pensaba que tenia que tener mucha para verme más guapa y ser como todos. También estudiaba porque creía que eso era lo que tenía que hacer, estudiar mucho, para algún día tener una buena profesión en la que invertir mi tiempo para que me pagaran mucho. De esta forma tendría dinero para consumir más y más. Nunca me había planteado que el camino a seguir pudiera ser distinto.

Hace aproximadamente 3 años, algo cambió…

Llegó un momento en el que me di cuenta de que así no era feliz, de que no quería ser normal, o hacer lo que todo el mundo. Que mis prioridades estaban cambiando. Además, me di cuenta de que vivía en una burbuja de normalidad e imposición social que no me permitía observar con claridad la verdad. Vivo en una sociedad dominada por el patriarcado, donde no existe la conciliación si algún día quiero ser madre, donde los hombres cobran más, donde hay que ser perfectas y super mujeres que llegan a todo siempre, y por supuesto guapas y con tacones. Y además, una sociedad dominada por intereses económicos y marketing. Para la que el planeta y las barbaridades que le estamos haciendo no tienen importancia alguna. ¡Vaya… pues menuda sorpresa me llevé cuando descubrí todo esto! primero sentí frustración, luego me dio pena no haber sido consciente antes.

Además a esto se sumaba el hecho de que el doctorado me parecía un trabajo durísimo. No sólo físicamente, recuerdo dormir en el suelo del despacho en un colchón inflable para ir a buscar material de madrugada a un matadero cercano a la facultad. La peor parte sin duda fue la mental. Me frustraba cuando no me salía nada, he pensado mil veces que todo lo que hacía no servía para nada y también me he sentido muy poco valorada.  

En este punto fue cuando decidí cambiar algo. Podía frustrarme, abandonar mi doctorado y quejarme por todo o tomar acción. Me decanté por la segunda opción y aquella Irene se fue para no volver nunca más. Así fue cómo empecé a tomar un poco de consciencia sobre la sociedad que me rodeaba, la importancia de cuidarme más a mi misma, y al planeta en el que vivimos. También me centré en acabar el doctorado con la mayor salud mental posible. Esto último ha sido lo más difícil pero ahora sé quien soy. También soy Irene, pero esta vez la Irene imperfecta que tiene el poder de decisión sobre su vida, su alimentación, su cosmética, su consumo y su impacto en el planeta.

Ahora puedo decir, aunque muchos piensan que me he complicado la vida, que soy mucho más feliz…

Mis prioridades han cambiado. Y aunque una vez haces el click no hay vuelta atrás, no me arrepiento de ello. Después de haber salido de la burbuja para ver las cosas desde otra perspectiva distinta no pienso volver. Y además voy a seguir intentando que mucha más gente comience a vivir como yo, más conscientemente

¿Lo repetiría?

Me preguntan muy a menudo si ahora que sé cómo funciona todo volvería a hacer mi doctorado… y la respuesta es . Tomar ese camino es lo que me ha llevado aquí, y no lo cambiaría por nada

Puede que tu también te estés planteando hacer un doctorado….
En ese caso solo tengo una recomendación para ti: hazlo solo si tienes ilusión y estás totalmente convencido. Va a ser duro, pero no te arrepentirás. Si lo haces porque crees que toca, o tienes algún tipo de presión no te lo recomiendo, hay otras muchas alternativas, seguro que encuentras la tuya

¿Y ahora qué?

Esta fue una de las preguntas que me hizo el jurado en mi defensa de tesis. Por supuesto yo contesté refiriéndome a mi trabajo como embrióloga. Y la verdad es que ahora me gustaría trabajar en una clínica de reproducción humana asistida, ayudar a parejas que no pueden tener hijos. Es algo que me motiva y para lo que me he formado estos últimos de 10 años. 

Pero no es lo único…

Tengo pensado un plan A, y es hacer algo que me habéis pedido muchísimo últimamente, vender mi propia cosmética natural. Esto también me gusta y me hace feliz. Además creo que es importante que sea el plan A porque por desgracia no tenemos planeta B, y me gustaría poder llegar a más gente y ayudarlos a cambiar sus hábitos de consumo.

Ahora te toca a ti…

Gracias por llegar hasta aquí e intentar llevar una vida más consciente. Me encantaría leerte y saber que te ha traído hasta aquí, cual ha sido tu camino. Recuerda que mi objetivo es ayudarte a través de mi propia experiencia y puedes encontrarme también en mis redes sociales.

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Mi madre, mi inspiración


Hoy te hablo de mi verdadera inspiración para la vida consciente, mi madre. Me ha costado tiempo darme cuenta de todo lo que ella me ha enseñado, y de que antes se hacían las cosas mucho mejor. Seguro que leyendo este post tú también puedes inspirarte con muchos de los trucos e ideas que comparto.

Ni libros, ni cuentas inspiradoras, ni cursos online… la persona que más me ha enseñado sobre hábitos saludables, respeto al planeta y zero waste ha sido mi madre. Aunque ella no es consciente. 

Cada vez que vuelvo a casa, veo que repito en mi vida diaria muchos de sus comportamientos. Antes no me daba cuenta, pero soy como ella. Por eso creo que la educación dentro de casa es muy importante. Mi madre no sabe que significa el término zero waste o residuo cero. Pero a ella también la educaron para aprovecharlo todo, darle una segunda vida, o intentar donarlo a otras personas. Cuando no le queda mas remedio, también tira algunas cosas, pero siempre las recicla o las lleva al punto limpio

Hoy te comparto algunos de los hábitos que ella me ha enseñado, todos deberíamos aplicar porque son muy sencillos.

Ya sabes que no tienes que hacerlo todo, pero cualquier cosa que hagas suma, y mucho

No desperdicies

Lo primero que me enseñó mi madre fue a no desperdiciar nada de comida, en casa todo lo que sobra se guarda, congela, o se usa para otra receta. Cuando era pequeña mi madre siempre me solía decir no se puede tirar comida porque otros niños no tienen la misma suerte que nosotros. Así me enseñó a comer lentejas aunque no fuera mi plato favorito y a apreciar la comida y la suerte que tenemos por estar en esta parte del mundo.

Busca otro uso…

También me enseñó a reciclar, aunque primero intentaba darle un segundo uso a todo, cuando tenía que tirarlo lo reciclaba o lo llevaba al punto limpio. Aunque ya sabes… reciclar debe ser el último recurso, aún así es importante intentar hacerlo bien. Te dejo aquí un enlace que puede ayudarte.

Otro de los hábitos mas eco de mi madre ha sido siempre reutilizar toda la ropa, tanto para hacer trapos, como manteles, servilletas de tela o vestidos para mis sobrinas. Además ella siempre se pone la ropa que mis hermanas y también yo, cuando todavía consumía fast fashion, desechamos.

Te cuento algunos trucos que he aprendido de mi madre y que te ayudarán a ser más sostenible.

Aprovecha

En la cosmética primero me enseñó a aprovechar al máximo la mayoría de botes que tenía, cuando les quedaba poco y no salía los cortaba y así los podía apurar con los dedos. Parece una tontería, pero de esta forma me duran al menos una semana más. También me enseñó a utilizar algunas plantas como el Aloe Vera directamente sobre la piel, y solía mezclar sus cremas con algunos componentes naturales, quizás de ahí surgió también mi afición por la cosmética natural.

También le gusta cultivar aromáticas, siempre ha tenido una terraza preciosa con muchas plantas, entre sus preferidas perejil, albahaca, hierbabuena y orégano. Así cuando necesita alguna para una receta no tiene que comprarla envasada, simplemente tiene que salir a coger un poquito a su terraza. A diferencia de mí, a ella no se le suele morir ninguna planta. Ni siquiera en verano que no vivimos en casa, porque ha instalado un sistema de autoriego.

Hasta los desechos

Y la última de sus ocurrencias fue la “Pocilguita” que es como llamamos cariñosamente al recipiente donde tiramos todos los desechos orgánicos para luego llevarlos a la compostera que tenemos en el jardín de la casa familiar de campo donde vivimos con toda la familia. Para fabricar compost en casa solo necesitas que la compostera esté aireada, mantenga la humedad y tenga suficientes residuos orgánicos. El compost se va fabricando solo y saliendo por debajo. Tengo que admitir que esto aún no me he atrevido a hacerlo yo misma en casa, pero algún día espero poder hacerlo.

Como ves, las madres, padres y tu entorno más cercano son una fuente de inspiración increíble. Mucho de lo que eres, te guste o no, depende de ellos ¿No crees? es importante mantener estas costumbres y que se traspasen de generación en generación.

Yo me alegro mucho de haber aprendido tanto de mi madre, y también de poder enseñarle en ocasiones yo a ella. Por eso espero poder seguir transmitiendo este estilo de vida más sencillo a todo el mundo.

Cuéntame, seguro que muchos trucos te suenan y también los practicas en casa, ¿hay alguna cosa mas que has heredado y quieres seguir transmitiendo a los demás? Me encantaría que me las contaras en comentarios.

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Vacaciones, de verdad


Vacaciones, días de descanso, reencuentros familiares y planes que normalmente no tienes tiempo de hacer… Si tienes vacaciones y quieres aprovecharlas para desconectar y descansar de verdad, te doy algunos consejos que te ayudarán.

Cuando era pequeña, las vacaciones siempre eran igual. Ir a la playa en Chiclana (Cádiz) y el resto del tiempo en la Viña que es como llamamos a las casas de campo en mi pueblo. Ahí nos reuníamos toda la familia para vivir en verano y aguantar mejor el calor gracias al entorno natural y a la piscina. 

Las vacaciones eran larguísimas, tengo que confesarte que hasta me aburría de no hacer nada. Ahora me doy cuenta de que eso era vida. Era conexión con la naturaleza, era paz, era familia. Y era todo aquello que ahora viviendo en una gran ciudad como Barcelona echo mucho de menos. 

Aunque intento llevar un vida lenta y consciente, estoy deseando que lleguen las vacaciones para hacer cosas pendientes que me hacen feliz. Lo sé. Y sé que también te lo he dicho a ti. Tendría que tener tiempo en mi vida para hacer esas cosas con normalidad pero no es así. Y a veces, esa intención me hace frustrarme y sentirme mal, porque acaban las vacaciones y no he descansado nada.

Si a ti también te pasa lo mismo te voy a dar unos consejos, que yo pienso poner en práctica, para conseguir disfrutar de las vacaciones, de verdad.

¿Empezamos por la maleta?

Si, yo era de esas que se iba dos semanas al pueblo con una maleta enorme cargadas de cosas “por si” hago esto o lo otro. Siempre me pasaba lo mismo, me acababa poniendo las mismas cosas más cómodas para todo, y como mucho uno de los modelitos extra. Desde que me pasé a la moda sostenible es cierto que compro mucha menos ropa, pero la que compro me encanta y no me importa ponérmela veinte veces en el mismo mes. Además como sigo teniendo todo lo que acumulé previamente todavía puedo permitirme el lujo de llevarme algún conjunto para alguna ocasión especial. Mi recomendación es la siguiente, cuanto más llenes tu maleta, más peso estarás cargando sobre tus hombros y en tu mente. Libérate de ese peso, haz un Marie Kondo en tu maleta y prioriza. Esto de tener que dedicir entre tres prendas que sirven exactamente para lo mismo cuesta un poco al principio, pero luego verás el espacio que ahorras. 

¿Y qué me dices de mantener los hábitos? 

En vacaciones es mucho más difícil mantener los hábitos. Es una realidad, pero tenemos que aceptarla. En vacaciones nos rodeamos de nuestra familia, amigos, etc… Probablemente de gente que no tiene nuestros mismos hábitos de vida diarios. ¿Eso debería ser un problema? Yo creo que no. Las vacaciones son para descansar. No digo que si cada mañana haces yoga y si tienes la oportunidad de hacerlo en vacaciones no lo hagas. Me refiero a que si te comes tres helados con azúcar más de la cuenta no te tortures por ello. Se imperfecto y flexible, disfruta e incluso intenta promover tus hábitos de vida entre familia y amigos. Te sorprenderá ver que algunos podrían ser bien aceptados. 

Organiza bien tus vacaciones, pero desconecta…

Da igual cuantos días duren tus vacaciones, lo importante es que te tomes un descanso, de verdad. Porque a veces estamos de vacaciones pero nuestra mente no lo está. Así que te recomiendo decidir previamente cuantos días serán e intentar vivirlos plenamente, siendo consciente de con quien los compartes, que comes, que actividades haces, etc… 

Y eso de las actividades es otro tema. Cargamos nuestras vacaciones de cosas que hacer, probablemente porque las hacen otros, están de moda en la zona, o si no sentimos que estamos perdiendo el tiempo. Pues alguien tiene que decirte lo siguiente: No hacer nada no es perder el tiempo. Es no hacer nada. Y es super bueno para ti y para tu mente.

Resumiendo…

Te parece que todos estos consejos son cosas muy obvias, bien, seamos sinceros: ¿Crees que de verdad los estabas aplicando? Si la respuesta es sí me alegro muchísimo. A mi me costó un tiempo llegar a ellos.

Además si tienes algún otro consejo quieras compartir con todos en comentarios te lo agradezco.  Como siempre sabes que te leo, y estaré encantada de escuchar tus propuestas para que todos tengamos unas vacaciones y una vida consciente.

¡Felices vacaciones imperfectas!

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Champú sólido ¿por qué me gusta?


Parece que fue ayer pero han pasado más de dos años desde que empecé a fabricar mi propio champú sólido. Hoy quiero contarte el camino que me ha traído hasta aquí y las conclusiones a las que he llegado porque seguro que pueden resultarte de utilidad si tú también estás empezando. 

Hice mi primer champú sólido en diciembre de 2018, lo recuerdo perfectamente. Llevaba mucho tiempo viéndolos, entonces decidí comprar uno de una marca muy conocida. Después de eso, como tengo esa vena científica, decidí investigar en internet. Y empecé a entender aquellos componentes tan raros que ponía en la etiqueta.

¿Cuál fue el resultado?

En menos de 10 lavados abandoné aquella pastilla que no era lo que yo pensaba al comprarla. Así me adentré en la fabricación de mi propio champú sólido. Decidí formarme para ello, porque quería profundizar en los componentes y aprender a formular champús para cada tipo de pelo.

Seguro que te estás preguntando…. ¿por qué no me convenció ese primer champú sólido? La verdad es que cuando aprendi que eran cada uno de los ingredientes me di cuenta que efectivamente era sólido, pero no era del todo natural, ni respetuoso con el medio ambiente. El que yo compré llevaba mucho perfume sintético, colorantes, y SLS, que es uno de los sulfatos mas controvertidos.  

El uso del SLS en champús sólidos

El debate sobre el uso del SLS en champús sólidos es muy extenso… En la propia web de venta del champú admiten que “tiene un posible efecto tóxico sobre los organismos acuáticos“. Yo ante esa posibilidad decidí elaborar mis champús utilizando otros tensioactivos y siempre que puedo, ingredientes naturales extraídos de plantas.

Aquí os dejo la página web EWG, que me gusta mucho para comprobar componentes, para que puedas ver la valoración que se hace de algunos sulfatos y tensioactivos (SLS, SCI, SCS)

Mi punto de vista…

Si existe una alternativa menos dañina para el planeta ¿porque no usarla? Es importante conocer bien todos los ingredientes, para saber de dónde vienen, como se producen etc… También es importante no confundir natural con seguro, ni artificial con tóxico. Y saber que nada tiene coste cero para el planeta. Pero para llegar a ese punto de conocimiento y concienciación lo primero es formarse con cursos especializados en el tema, leer mucho y ser crítico.

Yo una vez hecha la inversión en equipo, material y formación decidí seguir investigando y aprendiendo para poder personalizar hasta el último componente de mi champú. Pero no te preocupes si no te va este mundo, siempre puedes comprar champús sólidos buenísimos en muchas tiendas, cada día existen más opciones.

Tanto si los compras como si los fabricas las ventajas de los champús sólidos son innumerables….

Las ventajas de usar champú sólido

Los champús sólidos tienen multitud de ventajas respecto a los convencionales líquidos. Lo primero es que no necesitan envase por eso son geniales para viajar, duran mucho más, prácticamente no caducan nunca, suelen ser más naturales que los convencionales, no llevan ingredientes controvertidos como siliconas o parabenos y llevan una mayor cantidad de ingredientes de procedencia natural (aceites vegetales, arcillas, aceites esenciales etc…) Además si los haces tu puedes personalizarlos muy fácilmente.

Cuando los probé por primera vez no me terminaron de convencer, porque venía de champús convencionales con siliconas que se depositan sobre el cabello, y al usar estos noté que el pelo quedaba un poco más rugoso. De alguna forma se había desecho de todo lo que no necesitaba. Un problema que solemos tener es que le damos al cabello mucho más de lo que necesita. Los champús sólidos llevan menos componentes, y aunque suelen necesitar un periodo de adaptación, tras su uso continuado el pelo recupera su brillo natural y queda genial. 

¿Cómo hice el primero?

Para hacerlo seguí una serie de videos de youtube, usando SCS y SCI, pero cuando profundice un poco y quise saber porque se pone cada componente decidí hacer alguna formación, porque ya sabes que en internet hay mucha información y no siempre sabemos si la fuente es fiable.

Lo que más me preguntáis es… ¿Qué cursos recomiendas? Actualmente hay muchísimas opciones que rondan desde los 40€ incluso hasta aproximadamente de 200€. No importa el que hagas, lo que yo te recomiendo es que leas mucho, contrastes información y practiques mucho en casa. Aprender a formular y hacer estos champús requiere su tiempo.

Y ahora…

Hago los champús sólidos de la mayor parte de mi familia y amigos y todos están encantados. Por fin he encontrado algo que realmente me gusta y ayuda a concienciar a mi entorno. Lo que más me gusta es ver que mi familia me apoya, me acompaña en esto, y además cada vez sus baños son más minimalistas, con mucho menos plástico y más productos naturales. Solo por eso, todo el esfuerzo merece la pena. Además, muy a menudo me pedís que los comercialice y la verdad es que me encantaría.

Y tú ¿ya has incorporado los champús sólidos a tu vida? Cuéntame que opinas de ellos.

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Consumismo ECO


Como ya sabes el mes de Julio se ha convertido en un mes importante para el movimiento Zero Waste gracias a “Plastic free July” cada vez más de moda… esto me ha hecho reflexionar sobre lo que he aprendido en este tiempo y ha aparecido un concepto que quiero compartir contigo, el consumismo eco.

Ya hace un año que me embarqué junto a Helena Nualart en el reto 21 días Zero Waste, ambas intentamos durante el pasado mes de Julio y coincidiendo con el movimiento global “Julio libre de plástico” concienciar a muchas personas sobre el uso que hacían de los recursos, la cantidad de residuos que producían y el consumo abusivo que practicamos inconscientemente en nuestra sociedad. 

Aprendí mucho en aquel momento, y aún sigo aprendiendo día a día. Por eso hoy quiero compartir contigo una reflexión importante

Todavía se sigue confundiendo el zero waste con la idea de no generar residuos plásticos, pero es importante que te recuerde que eso no es así. El zero waste consiste en reducir nuestros desperdicios… de cualquier tipo! Cosa que conlleva reducir notablemente nuestro consumo. Si quieres profundizar en el término puedes leer mas aquí.

¿Cuál es la situación actual en España?

Por suerte, cada vez tienes a tu disposición más opciones de compra sostenible, ecológica, a granel… tanto en versión online como cerca de casa. En todos estos sitios puedes abastecerte de todo lo que necesites de manera, en principio, más sostenible. Bajo mi punto de vista, si buscas algunas cosas sencillas es más probable que la encuentres fácilmente en comercios pequeños. Pero si lo que buscas es la última tendencia en zero waste (cepillos, plásticos reutilizables, envoltorios, utensilios de bambú…) seguramente las encuentres mucho más rápido de forma online o si vives en una gran ciudad. Por ejemplo, a mi me alegra mucho ver que podemos encontrar cosmética natural sólida en muchos sitios y más fácilmente que antes.

¿Esto es bueno?

Yo creo que porque quiere decir que cada vez más gente como tú entra en contacto con lo que significa este estilo de vida. El zero waste se centra en reducir al máximo los residuos y la huella que dejamos en el planeta. Creo que se empieza a hablar de ello y darle más importancia más allá de la moda pasajera y eso es muy buena noticia para todos los que compartimos el planeta. 

¿Dónde está el problema entonces?…

Creo que el pequeño inconveniente reside en lo que yo llamo Consumismo eco. ¿Sabes a qué me refiero? Se trata de un consumo desmedido de productos, que normalmente no necesitamos, pero consumimos por el placer momentáneo que nos aportan. Eso sí, en este caso se trata de un consumismo eco porque los utensilios, ropa, etc… que consumimos son sostenibles y ecológicos. Lo que no es sostenible es consumirlos de esa forma inconsciente. Además me gustaría visibilizar un problema y es que esta posibilidad de compra no está al alcance de todos, porque estos productos no son baratos.

Como te he contado, la idea principal del zero waste es reducir lo que necesitas y desechas. Entonces, ¿tiene sentido que compres todo lo que el mercado zero waste pone a tu disposición? Lo sé, son cosas preciosas, el packaging es super respetuoso, te durarán media vida… Pero, ¿realmente lo necesitas todo? Esto es algo para reflexionar, ¿verdad?

¿Qué puedes hacer tú como consumidor?

Recuerda, que cada compra que haces es un voto a ese modelo de negocio. Por supuesto compra en tiendas zero waste de barrio, incluso online, con opciones a granel etc… pero solo lo que necesites.
Tienes que ser consciente de que todo lo que compras, tiene un precio, pero no solo para ti, tu espacio, tu orden, tu placer momentáneo, también para nuestro planeta.

Por favor, sentido común…

No tires tu escoba de plástico (si todavía está nueva y funciona) para comprar una de madera. Ni tus tapers de plástico para comprar de vidrio o bambú. Utiliza cada cosa que tengas en casa hasta el final de su vida útil. Rechaza cosas inservibles y sobre todo no caigas en el consumismo eco

Sé que no es nada fácil, y tampoco nos ayuda que las empresas convencionales lleven a cabo estrategias comerciales basadas en el uso del reclamo eco para vender sus productos. Porque realmente que un producto sea sostenible, se respete a los trabajadores que los producen, etc… es mucho más complicado. Este tipo de marketing se conoce como Greenwashing, un término cada vez más conocido, del que si quieres en otro momento te puedo hablar con más profundidad.

Me he puesto intensa…

Lo que acabo de contarte es parte de mi experiencia personal. Alguna vez he caído en el consumismo eco. Y también he visto cosas con reclamos que me parecían engañosos. Por eso, espero que esta reflexión llegue a mucha gente, te invito a compartirla en tus redes sociales. Poco a poco todos podemos ser más conscientes y llevar una vida que respete a nuestro único hogar: el planeta ¿Crees que es posible?

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Henna, el tinte natural que cuida mi cabello


Hoy voy a hablaros sobre el tinte natural que utilizo: la Henna. Hace tiempo que me preguntáis como la uso. Te cuento todos mis trucos para que te animes a usarla, te dejará un cabello más sano y con brillo.

Lo primero que debes saber…. ¿qué es la Henna?

Se denomina Henna a las hojas secas y molidas de la planta Lawsonia Inermis. Este polvo verde es un tinte que en su estado puro tiñe de rojo el cabello. A veces hay confusión con las mezclas que sirven para tonos rubios, negros etc… porque la gente piensa que son henna de otros colores pero realmente son mezclas con otras plantas como Indigo o Manzanilla. Lo importante es leer la etiqueta y comprar exactamente lo que queremos. 

¿Qué debes tener en cuenta antes de teñirte con estos productos vegetales?

Tu pelo se teñirá en función del color base que tenga, por ejemplo una cana al ser blanca, al ser teñida con Henna pura, la que uso yo, se teñirá de rojo completamente. Pero si el resto de tu pelo es castaño quedará rojizo, cobrizo o con reflejos

¿Siempre queda igual?

No. Llevo usando Henna desde los 18 años y cada vez me deja un efecto diferente, depende de muchos factores: la mezcla, el tiempo que la tengas, lo bien que la repartas por el pelo, los lavados posteriores, la exposición al sol… Y como he dicho antes, del tono que tenga tu cabello, en ese momento. Además la Henna se deposita sobre tu pelo y con el tiempo las puntas pueden quedar más claritas que la base, aunque siempre puedes ir echándote siempre solo en la zona de la raíz.

Y si el resultado no te gusta…

La Henna se deposita sobre tu pelo, es imposible quitarla con ningún producto. Además los tintes artificiales no sirven si tienes Henna de base. Así que si el resultado de la Henna en tu pelo no te convence, la única opción posible es cortar el cabello. Puede que no te importe, como me pasó a mí la única vez que quise volver a tener mi pelo natural, pero es importante que conozcas este dato antes de teñirte con ella. 

Antes de usarla…

Lo primero es elegirla, hay varias marcas, a mi la que más me gusta y mas efecto me hace es Radhe Shyam que se llama Cobre Natural y lleva solo Henna. He probado otras marcas, compradas en las tiendas de cosmética que uso habitualmente, pero ninguna me gusta tanto. Los precios son muy parecidos y muy asequibles aproximadamente 4 euros por 100 gramos. Con 100 gramos tienes suficiente para cubrir una melena mediana entera. Ten en cuenta que no puedes ponerla sobre pelo previamente teñido con tintes convencionales, y que es mejor ponerla con el pelo limpio y seco. Si además la lavas los primeros días solo con agua sin champú el color se fijará más y durará más tiempo aunque nunca llega a quitarse del todo.

Como prepararla…

Antes de hacer la mezcla te recomiendo investigar mucho. Encontraras miles de blog con opiniones muy contradictorias sobre cómo y con qué mezclarla. Recuerda que yo hablo todo el rato de henna pura en polvo, si compras una premezclada o que venga en pasta sigue sus instrucciones de uso para conseguir el máximo efecto. Algunas marcas recomiendan en las instrucciones mezclar el tinte con acondicionador o productos específicos. La mezcla debe quedar con una consistencia tipo yogurt o natillas, en este caso para las fotos me fue más fácil utilizar una consistencia más densa, pero te pido que no te guíes por eso y obtengas una consistencia que te permita aplicarla bien con un pincel y que el pigmento llegue bien a todos los sitios.

En el caso de la henna pura, lo que yo normalmente hago es mezclarla con agua caliente y con unas gotas de limón o vinagre porque el pH ácido (aprox 4) hace que la coloración sea más efectiva y se fije más permanentemente. Pero esto también es un tema que genera mucha controversia. Te resumo lo siguiente para que tú decidas como quieres usarla: el pH alcalino (superior a 7) hace que la cutícula del cabello se abra, mientras que un pH ácido (4) hace que la cutícula se cierre y el cabello esté más liso y brillante. El pH del cabello sano se sitúa en torno a 5.5 (cutícula cerrada) y los cambios bruscos de pH de forma muy continuada pueden dañar su estructura.

También existe mucha controversia en el tema de mezclarla con aceites vegetales para aportar nutrición ya que es un producto ligeramente astringente, mientras algunas personas afirman contundentemente que esto disminuye su efecto porque no se fija bien a la hebra, otras marcas que trabajan con Henna ampliamente reconocidas (como es el caso de Henna Morena) indican que hay que mezclarla con aceites precisamente porque sus pigmentos son liposolubles y se fijan mejor en el cabello a la vez que reparan. Si no lo tienes claro, te doy otra opción, en vez de mezclarlo todo junto primero utiliza la henna y después puedes hacerte mascarillas capilares en el cabello para nutrirlo o viceversa. Para mí siempre menos es más, asi que te recomiendo comenzar a usarla mezclada solo con agua, y si consideras que las veces que lo aplicas, el tiempo etc. no va a dañar tu pelo pruebes a modificar el pH de la mezcla en función al efecto que quieras conseguir en la cutícula y duración del tinte. Si la activas de alguna manera añadiendo limón o vinagre lo mejor es mezclarla mínimo 2 horas antes de usarla, si es la noche anterior mucho mejor, y si la pones al sol mejor todavía. La Henna se activa también con el calor, por eso si te la pones en verano o te das con secador conseguirás más efecto en menor tiempo. Pero por supuesto todo esto no es obligatorio, solo son mi opinión personal y los trucos que he aprendido durante estos 10 años y hacen que el resultado, en mi caso, sea cada vez mejor y más duradero.

Hay que tomar algunas precauciones…

Es importante que tomes precauciones para aplicarla porque igual que tiñe tu pelo, puede teñir, ropa, objetos o la piel. Ademas de algunos sitios, como la ropa, no se va nunca. Usa guantes, la misma toalla siempre, etc… Para evitar teñirte la frente o las orejas puedes ponerte aceite vegetal (yo uso de oliva) antes de aplicártela para que no se adhiera. No utilices cucharas de metal, porque igual que con las arcillas naturales puede hacer que pierda efectividad. Lo ideal es aplicar y tapar con gorro de ducha y toalla, para mantener la humedad. Puedes tenerla el tiempo que tú quieras yo normalmente la tengo hasta 4 horas en invierno 2 y media o 3 en verano.

Como retirarla…

Una vez transcurrido el tiempo que hayas decidido según el producto y el efecto que quieras conseguir lava tu pelo, como lo haces normalmente. Ten en cuenta que la Henna al endurecerse se queda como un barro, necesitarás bastante agua. Se recomienda no utiliza tu champú o producto habitual de limpieza hasta pasados unos días para que se termine de fijar mejor.

¿Merece la pena el tiempo invertido?

Como puedes ver el proceso es un poco engorroso, pero en mi opinión merece mucho la pena porque no solo tiñe si no que también acondiciona el cabello muchísimo de forma natural.

Espero haber resuelto todas vuestras dudas. Y haberte dejado con ganas de probarla… Si te animas a probarla, o si lo has hecho ya, ¡cuéntanos tu experiencia!

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Mi experiencia con los aceites esenciales


Hoy quiero hablarte de los aceites esenciales, creo que pueden aportarte muchos beneficios de las plantas pero en forma concentrada. Para mi últimamente se han convertido en una gran herramienta que facilita mucho mi vida.

Ya sabes que soy un poco escéptica, y hasta que no lo veo no lo creo. Me pasó con las compresas de tela, y ahora tengo que admitir que me ha pasado lo mismo con el uso de aceites esenciales. Me han sorprendido muy positivamente, aunque al principio no creía que pudieran ser tan efectivos.

Aquí voy a contarte mi opinión, como siempre desde mi experiencia personal, para que te inspire, y te ayude a adéntrate en este maravilloso mundo de los aceites esenciales.

Mi primer contacto con los aceites esenciales…

Gracias a la cosmética natural, cuando empecé a fabricar mis propios cosméticos empecé a comprar algunos aceites esenciales en los mismos proveedores que utilizaba para el resto de mis compuestos. Aunque tampoco me fijaba demasiado. Además yo pensaba que se utilizaban simplemente por su aroma, ¡qué equivocada estaba!…

Después de muchos meses de uso…

Habiendo probado muchas marcas he llegado a la conclusión de que según el uso que le vayas a dar merece la pena usar unos u otros. Porque sí, con el precio también varía notablemente la calidad. Si ves aceites en muchos sitios y con precios muy distintos es porque hay diferencia entre ellos, sobre todo en cuanto a pureza y producción.

¿Cuáles son los aceites de grado terapéutico que yo utilizo?

En mi caso, hace un año me autoregalé un kit de inicio de aceites esenciales de la marca Young Living. Estos aceites son mundialmente conocidos por ser unos de los mejores aceites del mercado, tienen grado terapéutico e incluso pueden ingerirse. Pero esto no pasa con todas las marcas. Es importante que mires la etiqueta. Por lo general siempre tienes que buscar que un aceite sea completamente puro, además de mirar su procedencia, producción u otros factores que te interesen.

Aceites esenciales con difusor de Young Living

¿Qué incluye el kit de inicio que yo tengo?

Existen varios kits de inicio, en mi caso elegi el que se llama “kit de inicio de lujo” que incluye el difusor Dewdrop. Te viene con una colección de aceites esenciales: Lavanda, limón, menta, incienso, copaiba y naranja, y sinergias (mezclas de aceites) creadas por ellos: thieves, purification, stressaway, panaway, digize y RC. Es ideal para empezar a incorporar en tu vida aceites esenciales, además incluye acompañamiento de la persona que te vende el kit y diversos grupos en algunas redes sociales. Con el kit puedes descubrir los múltiples usos de estos aceites tanto en difusor, como aplicación tópica, limpieza o cosmética.

¿Para qué uso yo mis aceites YL?

La verdad, que con el tiempo voy aprendiendo más y dándoles mucho más uso. Entre mis formulaciones favoritas usando estos aceites se encuentran un serum para reducir varices, un spray antimosquitos o un roll on para picaduras. La verdad es que en mi opinión el kit es una buena forma de incluir los beneficios esenciales en tu vida. Ya sea empezando por difundirlos en tu hogar, o utilizándolos poco a poco de forma tópica o ingerida. En mi caso, al principio solo utilizaba el difusor, pero ahora también los uso en mi cosmética, cocina y limpieza del hogar. Es importante ir aprendiendo poco a poco y evolucionando.

Si te interesa el tema de los aceites y quieres profundizar un poco…

Te recomiendo el perfil de Instagram de Lena (@the_fresh_nook) que es técnico en dermocosmética. Ella lleva muchos años utilizando aceites esenciales de YL en su vida cotidiana. Encontrarás mucha información, seguro que te gusta.

Como siempre te invito a compartir con todos nosotros tu experiencia o curiosidades sobre los aceites esenciales ¿Ya los has probado?

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Comer sano, también en vacaciones

Hoy quiero hablarte de alimentación, qué tipo de alimentación llevo, como lo he conseguido y sobre todo como consigo mantenerlo en vacaciones o cuando salgo de mi entorno controlado.


Según la RAE la palabra dieta en primer lugar significa “régimen que se manda observar a los enfermos o convalecientes en el comer y beber” y en segundo lugar “conjunto de sustancias que normalmente se ingieren como alimento”. 

No es de extrañar por tanto que en nuestra sociedad la palabra dieta tenga ciertas connotaciones negativas, que impliquen ciertas restricciones o incluso enfermedades. Cuando yo digo que intento llevar una dieta o estilo de vida saludable, enseguida la gente me pregunta por las restricciones. Pero para mí no son necesariamente restricciones, son elecciones que hago conscientemente sabiendo el efecto de cada alimento sobre mi salud.   

Siempre defino mi “dieta” como una dieta saludable la mayor parte del tiempo. ¿Es perfecta? ni mucho menos. ¿Conlleva fuertes restricciones? tampoco. Para mí la clave es eso, que no sea una dieta, que sea tu estilo de vida y se adapte a ti y no al revés. 

Lo que yo como…

Puedes ponerme mil etiquetas, pero con la que yo me defino es #imperfectariana. Como principalmente frutas, verduras, legumbres, huevos, pescado y aves. Intento hacer casero casi todo, como por ejemplo el pan (receta aqui). Además como en casa priorizamos la compra a granel y evitamos los plásticos o envases de un solo uso acabamos comiendo mucho mas sano.

¿Soy vegetariana o vegana? No,  prefiero primar la calidad de las cosas, los productos frescos, el origen (compra local) o el modelo de producción (aves de corral, huevos ecológicos etc…).

¿Qué alimentos evito o consumo solo ocasionalmente? Principalmente los denominados ultraprocesados, porque están cargados de azúcar añadido, aceites vegetales de mala calidad, harinas refinadas, sal y otros aditivos como potenciadores del sabor. ¿Podría hacerlo mejor? Seguro. 

¿Qué puedes hacer para cambiar tus hábitos?

Te aconsejo algo que a mi me vino muy muy bien para empezar a ser consciente de lo que comía y lo que podía mejorar, el reto #comesanovivemejor de Natalia Calvet. Al hacerlo aprendí a leer las etiquetas y consegui desengancharme del azúcar añadido y los ultraprocesados..

Los beneficios…

Mi objetivo era mejorar mi salud, pero además conseguí perder peso. También mejore mis análisis de sangre y pruebas médicas, noté menos cansancio, y mejoré mi descanso. Pero sin duda lo que más llamativo fue el cambio en mi paladar, empece a apreciar sabores que antes me parecían muy ácidos. Ahora puedo comer por ejemplo: piña, kiwi o vinagre en la ensalada, antes no lo soportaba… 

¿Y qué pasa cuando como fuera de casa o estoy de vacaciones?

Si no sales o te relacionas por estar haciendo dieta, es difícil que sirva para algo.  Me parece un error hacer esto cuando queremos adquirir nuevos hábitos ya sea comer bien, deporte etc.., porque al final lo abandonaras todo para recuperar tu vida. En mi caso, una alimentación saludable, un estilo de vida zero waste o el deporte forma parte de mi vida diaria y se adapta a todo lo que hago. 

Cuando salgo fuera de casa, sigo priorizando opciones saludables, por ejemplo no consumo alcohol o refrescos (antes tampoco lo hacia demasiado) o postres ultraprocesados con azúcar. Sin embargo, si alguna vez consumo algo así, lo hago con consciencia y por supuesto lo disfruto sin remordimiento. 

Como hacer elecciones saludables… 

En casa es más fácil, si compras en el mercado o tiendas locales (fruteria, charcutería, panadería, etc…) encontrarás muchos menos ultraprocesados. Y si no los compras y no los tienes en casa no te los comes, esto parece una tontería pero a mi me ayudó a controlar el hambre emocional.

Cuando salgo siempre hay opciones mejores que otras, por ejemplo si me apetece una hamburguesa evito ir a esos sitios de comida rápida (ya sé que sabes de cuales hablo). Hoy en día en los restaurantes hay multitud de opciones saludables, también para vegetarianos y veganos, así que eso no es excusa para dejar de salir y divertirte. 

Y si tienes hijos…

Yo siempre digo lo mismo, porque también lo veo en mis sobrinos. La respuesta es: dar ejemplo. Los niños aprenden por imitación, nos ven y quieren hacer lo mismo, también quieren comer lo mismo. El primer paso para que tus hijos coman bien es que tú también lo hagas. Si tenéis hijos y queréis mejorar su alimentación os recomiendo por ejemplo el libro de Juan Llorca y Melisa Gómez sobre alimentación complementaria para bebés. Yo creo que si desde que son pequeños los niños identifican la comida, su forma, su color, su olor, luego la comen mejor de mayores.

¿Pero… hay que meterlos en una burbuja? Yo creo que no, hay que aceptar igual que hacemos con nosotros mismos, que son niños y verán a otro comiendo un helado o chucherías y también querrán. Lo importante es que eso solo sea puntual y no se convierta en una constante en su alimentación.  

Ya lo sabes, se imperfect@…

Siempre digo hay que permitirse no ser perfecto, y también tenemos que intentar adaptar los nuevos hábitos a nuestra vida para no abandonarlos a la primera. Disfruta, socializa, y haz las mejores elecciones posibles, y si haces otra elección no te culpes por ello. 

¿Cómo gestionarás tus próximas vacaciones y la alimentación? Como siempre sabes que cualquier consejo o truco que quieras compartir con todos nosotros es bien recibido. Te leo aquí y en mis redes sociales.

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Como cuido mi cabello


Hoy quiero contarte algo que me preguntan muy a menudo, como cuido mi cabello. En muchas ocasiones he contado que utilizo mis propios champús combinados con tintes naturales, hoy quiero contarte las pequeñas rutinas que ayudan a mi cabello.

Igual que cuando hablaba sobre mi rutina de belleza para la piel, tengo que admitir que mi cabello también me da poco trabajo. Todo el mundo me dice que lo tengo estupendo, aunque en realidad no es siempre así.

Conocer el tipo de cabello también es importante para saber cómo tratarlo. El cabello varía a lo largo de nuestra vida, ya sea por el agua y productos con los que lo limpiamos, las hormonas, la alimentación, el clima, el estrés, etc… Yo por ejemplo ahora con la tesis, noto que se me cae y mucho.

Mi rutina de cuidado del cabello es muy simple, no le presto demasiada atención, pero tampoco lo maltrato o lo ahogo con tratamientos. Creo que es precisamente eso lo que me ayuda a mantenerlo sano.

Te cuento lo que hago yo…

Hay algunas cosas que intento tener en cuenta siempre, que para mi son importantes y que noto que a mi cabello le van bien. Mis rutinas.

Reconozco que tengo suerte, tengo un cabello bastante denso y que que suele quedar bien sin necesidad de prestarle mucha atención. No siempre he tenido igual el cabello, de pequeña lo tenía mucho más ondulado. Por eso hoy quiero compartir contigo los trucos que me ayudan a tenerlo cada vez más sano y natural.

Mis trucos.

Elaboro mis propios champús desde hace más de dos años, y eso me ha ayudado a conocer y escuchar a mi cabello. Por suerte hoy no hace falta llegar a ese punto, cada vez somos más conscientes de que algunos componentes de los champús convencionales como las siliconas no ayudan a nuestro pelo, solo enmascaran sus problemas. Además, hay muchas marcas con productos muchos más naturales. Recuerda que menos es más, y que quizás tu pelo no necesita el mejor champú del mercado, necesita algo más sencillo

Además me corto el pelo cada cierto tiempo, es cierto que si lo cuidas muy bien no hace falta y se pueden tener melenas larguísimas. Pero la verdad es que yo, cuando mi cabello alcanza cierta longitud noto que me pesa demasiado (por el tipo y cantidad de pelo que tengo) y se me empieza a enredar muchísimo. Así que lo que hago es cortármelo aproximadamente cada 3 meses, en casa, no suelo ir mucho a la peluquería. 

Tengo mucho cuidado con no castigar demasiado el cabello, evito el calor excesivo del agua caliente en la ducha, secador, planchas, tenacillas etc… El pelo está compuesto por proteínas a las que no les gusta el calor en exceso. Si sueles abusar del calor, prueba a bajar un poco los grados del agua, intenta secarlo al aire siempre que puedas y restringe al máximo secadores y planchas, seguro que tu pelo lo agradece.

Y por último y aunque parezca increíble…

Nunca he teñido mi pelo con ningún tinte artificial, y nunca lo he decolorado para ponerle algo encima. Pero sí que, desde que tengo 18 años, utilizo henna para potenciar el color de mi cabello. La henna es un tinte natural obtenido de una planta que no solo aporta color, también acondiciona y protege muchísimo el cabello. El tema de las canas, para mí es algo nuevo y quizás en unos años tenga que reescribir este post con novedades, pero de momento no me molestan.

Si quieres cambiar el color de tu pelo te animo a probar, si no, siempre puedes acudir a un centro de peluquería que disponga tintes vegetales más cuidadosos con el cabello.  

Como siempre espero que estos consejos te sirvan en tu propia rutina, adáptala a ti y a tus necesidades. Si tienes algún truco que compartir con todos nosotros te lo agradezco, ya sabes que te leo aquí y en mis redes sociales. 

 

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Menstruación sostenible


La menstruación es un tema que preocupa a muchas mujeres, nos duele, nos molesta y nos avergüenza. Y ninguna de esas tres cosas debería ser normal. Por eso quiero contarte como he llegado a tener una menstruación natural, consciente y sostenible. Lo que he probado y lo que me va bien. Para que tú, si tienes la misma inquietud que yo tuve, lo tengas más sencillo.

Desde la primera vez que nos viene la regla, es inevitable que nuestras madres, hermanas o amigas nos compartan sus conocimientos. En cuestión de meses estaremos rodeadas de compresas, tampones y salvaslip desechables. Y claro, una con esa edad y su recién estrenada menstruación hace lo que ve. Imita y compra lo que tiene a su disposición.

¿Te suena? Esta es la historia de mi vida y probablemente de la tuya si perteneces al primer mundo. Hasta que un día descubrí que existían alternativas mucho más ecológicas, saludables e incluso asequibles, que depender de estos productos con impuestos y precios escandalosos a los que iba a estar atada durante gran parte de mi vida. Se abrió un abanico nuevo de opciones. Entendí la importancia del poder de decisión que poseía sobre mi propio cuerpo y mi ciclo. Además fui más consciente de que mis hábitos de consumo podían ayudar al planeta y también a otras mujeres que no forman parte de este “nuestro primer mundo”.

Desde entonces tengo una relación con mi cuerpo y mi menstruación diferente. Soy mas consciente, lo escucho, y eso me hace más feliz. Vivir la menstruación de una manera más consciente me ha permitido autoconocerme, y no rechazar ninguna parte ni característica de mi propio cuerpo.

Una menstruación natural, consciente y sostenible.

Desde hace dos años puedo decir que mis ciclos son completamente sostenibles para el planeta. Ya no utilizo ni un solo elemento desechable. Por fin tengo una relación natural con mi regla. No me da asco, no me molesta y hablo de ella sin ningún tipo de pudor. También este año he sido más consciente de todos los problemas, marginaciones y enfermedades que sufren las mujeres de otros países más pobres relacionadas con su menstruación.

Si quieres saber como he llegado a esto sigue leyendo.  Pero recuerda, para mi lo importante es que el mayor número de mujeres se sumen a estos hábitos. No hace falta que sea al 100%, seamos imperfectas. Pero estoy convencida de que cualquier pequeño cambio ayuda y mucho.

Beneficios de pasarte a una menstruación alternativa sin desechables.

Primero te ahorrarás muchísimo dinero a la larga y segundo ganarás en salud íntima. ¿Alguna vez, igual que cuando compramos algo de comida y miramos la etiqueta, nos hemos parado a pensar que llevan esos productos que ponemos en contacto con nuestro cuerpo? ¿Tu lo has hecho? A mi no se me había ocurrido nunca la verdad. Están compuestos por celulosa, plásticos, fibras sintéticas y productos químicos como blanqueantes y perfumes artificiales. Si queréis más info aqui os dejo una web que habla sobre este mismo tema.

Yo nunca me había parado a pensar si estos productos pueden afectar a mi salud, o a mi fertilidad. Pero cada vez hay más evidencia científica que dice que es así. Entonces, te estarás preguntando ¿cómo lo haces?, ¿qué utilizas para no necesitar estos productos?…
Pues bien, te voy a contestar esta pregunta: yo he probado tres tipos de productos ecológicos para la regla. Y voy a intentar resolver todas las dudas que me planteasteis sobre ellos en redes sociales. Además he actualizado este post para deciros todas las marcas que he probado hasta el momento y mis conclusiones.  

Copa menstrual.

Imagino que sabes de lo que hablo, pero cuando yo compre la mía hace casi 10 años, era una gran desconocida. Por si todavía no lo sabes te dejo aqui una información bastante completa.

Básicamente la copa es un dispositivo de silicona médica reutilizable que se introduce en la vagina y recoge el flujo de forma natural. Se lava se desinfecta y se reutiliza en cada ciclo. Dicen que la vida media de una copa son cinco años pero realmente no hay que cambiarla si sigue bien. A continuación voy a intentar resolver las dudas más recurrentes en cuanto a la copa.

¿Cómo elegir la copa perfecta? Esto es bastante sencillo, las empresas que venden copas tienen tallas que van por edad y en función de si tienes hijos o no. También  hay diferente grosor que hace que la copa sea más flexible o menos. Y también las hay con diferentes acabados como un rabito, un aro, o una bolita que se usa para ayudarte a retirarla. Incluso ahora, hay copas con aplicador y sistema de vaciado (Enna cycle).Lo que yo te recomiendo para empezar es una copa pequeña y flexible (no excesivamente, porque si no se acaba saliendo el flujo). Para que adquieras manejo a la hora de introducirla y quitarla y no duela tanto. La mía es marca Fleurcup, bastante rígida y molesta un poco al sacarla, pero en general me encanta porque no mancha ni una gota. Si acaba en bolita por ejemplo las de la marca Meluna que alguna vez me han recomendado mis amigas, mejor porque la notareis menos al principio. La mía por ejemplo tenia un rabito muy largo y se lo acabe cortando.

Mi conclusión para elegirla: pensad bien las características que necesitáis, es un producto que os va a durar muchísimo y hasta las más caras son super asequibles.

¿Es necesario usar lubricante para introducirla? No, no hace falta. El hecho de introducirla se nota, sobre todo si la copa es poco flexible o tiene el borde muy grueso. Pero es como todo en esta vida, si te acostumbras, una vez te la pones no notas absolutamente nada. Te la pondrás y quitarás sin darte cuenta. Yo recomiendo siempre hacerlo con las piernas flexionadas (en cuclillas), en la ducha o sentada en el WC.

¿Cómo se lava y desinfecta? Yo personalmente la desinfecto siempre después de cada ciclo y la guardo limpia lista para la próxima vez. Hay quien lo hace antes o después, pero realmente no es necesario. Se puede hacer hirviéndola con agua caliente, o también con pastillas para desinfectar en agua fría. Al ser de silicona es muy difícil que ningún tipo de bacteria, virus etc… se pegue ahí y prolifere. Ya te digo que en términos de salud intima es lo más recomendado y te puede ahorrar muchas infecciones. Por supuesto usándola correctamente y nunca sobrepasando el máximo de horas permitidas.

¿Es incomodo cambiarla fuera de casa? Dependiendo del dia del ciclo, la abundancia etc… necesitarás cambiártela a veces fuera de casa, aunque yo no suelo hacerlo. La única clave es llevar siempre una botella de agua en el bolso. Vaciarla, aclararla y volverla a poner. Como ves no hay que desinfectar entre cada uso, así que puedes usarla durante todo el ciclo aclarando bien con agua y listo. Siempre recomiendo lavarse las manos bien antes de tocarla.

¿Es compatible con el anillo vaginal? Pues sí, es totalmente compatible aquí lo explica muy bien. Además también he recibido comentarios de gente que lo hace sin problema por lo que puedo afirmar que si se puede. Normalmente la regla viene los días que te sacas el aro, pero si fuera necesario teniendo cuidado se pueden introducir ambos. Así que no tienes excusa para no usarla.   

Si tienes alguna duda más sobre la copa, puedes dejarla en comentarios o escribirme en redes sociales e intentare ayudarte encantada.

Compresas y salvaslips reutilizables.

Las compresas y salvaslips reutilizables han sido una de las nuevas incorporaciones a mis ciclos sostenibles. La verdad que sabia que existían desde hacía tiempo pero me costó dar el paso y ahora me arrepiento de haber tardado tanto. Puedes encontrarlos en muchos sitios e incluso hacértelos tu misma. Lo ideal es que tengas en cuenta de que tejido están hechos. La mayoría son de algodón orgánico y por tanto muy respetuosos con tu piel y el medioambiente

¿Qué es lo que me llevo a posponer su uso? Pensaba que se limpiaban mal, y también que serian incomodos de llevar y se notaría más el olor. Pues bien, y como científica que soy, después de tres ciclos completos utilizándolos tengo que decir lo siguiente: me equivocaba. Al probarlos he descubierto que son comodísimos, incluso voy en bici al trabajo sin problema, que el tacto del algodón con la piel es indescriptible. Y lo mejor de todo que mi regla no olía mal. Creo que era la regla mezclada con los químicos de las compresas lo que hizo que me pasará media adolescencia obsesionada con que esos días olía mal. Cuando en verdad, probándolos estos tres meses diferente número de horas e incluso haciendo deporte (yoga y running) no he notado ningún olor desagradable. Nuestra regla no huele mal y no tenemos que avergonzarnos de ella como siempre se nos ha enseñado en esta sociedad.

Y el lavado pues sí, a veces hay que frotar un poquito, pero no es nada complicado. Para mí la clave es el agua fría (para no fijar la mancha) y dejarlo bien una noche en remojo y sale sin problema. Puedes usar percarbonato de sodio, o jabones caseros de toda la vida si no se indica lo contrario. Además si usas agua oxigenada directa sobre la mancha recién hecha se irá la mayoría. También los puedes meter en la lavadora.

Personalmente yo os voy a recomendar las marcas que he probado. La primera fue Ecofemme. Tienen muy buena relación calidad-precio es muy buena. Además, tienen una iniciativa que me llamó la atención e hizo mi regla algo más consciente y se llama Pad for Pad. Por cada compresa que compras donan una a una mujer en la india (que es donde las producen) que la necesita. Los problemas que acarrea la menstruación en personas del tercer mundo son múltiples: marginación, enfermedades etc… te invito a leer y reflexionar sobre el tema, y a aportar tu granito de arena para ayudar en esta situación aunque sea comprando esta marca de compresas.  Las compresas ecofemme son todas blancas por la parte que está en contacto con nuestra piel, pero increíblemente se limpian muy bien. Eso sí, si les frotas mucho puedes notar el desgaste en el algodón orgánico con el que están hechas, que es super suave. Después también probé de la marca de Natalia de @lamariquitalele que las hace a mano con mucho amor. Son geniales y muy resistentes, además son más personalizables y hechas en España. Eso sí, con el algodón algo más duro y cuesta un pelín más de limpiar, pero también duran mucho más.

Braguitas para la regla. 

Las braguitas para la regla fueron la última incorporación a mis ciclos sostenibles. Aunque me encantan las compresas de algodón cuando descubrí está opción me pareció lo más cómodo para dormir. Se ajusta muy bien al cuerpo y puedes estar tranquila de que no se mueva. 

Las primeras que probé fueron de la marca española Cocoro la verdad es que al principio me encantaban, pero la relación calidad preció no me convenció ya que son de un tejido muy específico que requiere lavarse con detergente convencional, no puedes usar jabón de la abuela de toda la vida porque bloquea el tejido y dejan de absorber. A mí me pasó al tercer lavado. Yo las lavé también con nueces de lavado, pero la marca todavía no las había testado y no sabemos si también las estropean. Así que me pareció que las especificaciones de lavado no eran muy buenas, y realmente si tengo que utilizar detergentes que no son respetuosos con el medio ambiente o con mi cuerpo pues la verdad que no me compensan. Como veis mi experiencia fue decepcionante, sobre todo porque eran las primeras, aun así las sigo recomendando pero me parecía importante contaros mi experiencia para que podáis valorar si elegir esta marca o cualquier otra.

La segunda marca que probé fue la marca Thinx, ¿Cuál fue el problema? que son americanas, y entre el pedido, el envío y la aduana me salieron carísimas. Se adaptan tan bien como las Cocoro, absorben muy bien, y de momento después de muchos meses me siguen funcionando lavándolas solo con percarbonato. Después de estás solo he probado algunas hechas a mano por mi cuñada, y tengo ganas de probar algunas de Natalia (que os la he mencionado arriba) que acaba de sacar a la venta.

En general tengo que decir que con lo que más cómoda estoy es con las braguitas. Se suda mucho menos que cuando usas compresas desechables. Además, con las braguitas estás muy cómoda y transpiran bastante, sobre todo sin son 100% algodón (hay diversas composiciones). Pero por otro lado no manchan absolutamente nada, en mi caso las he probado con y sin copa, y para dormir que es cuando tengo más flujo y no se me ha calado ni una sola gota.  Supongo que se irán desgastando con el uso, pero a mí de momento me han encantado. También me ha gustado cómo se ajustan porque quedan bastante bien. Aunque para lavarlas, al ser negras por dentro, es más difícil de ver qué con los salvaslips. Pero me han resultado más fáciles de lavar, dejándolas en agua fría toda una noche, frotando un poquito a la mañana siguiente ya salía el agua completamente limpia. Además también puedes meterlas después de lavarlas a mano directamente en la lavadora siempre teniendo mucho cuidado con las especificaciones de lavado.

 Y esto es todo, creo que ya te he dejado varios motivos por lo que cambiar tu relación con la menstruación puede ser muy positivo. Para ti misma, para el planeta y para tu economía. Además, te he dejado varias opciones para que pruebes cual es la que mejor se adapta a ti, o como en mi caso las combines para hacer que tu periodo sea lo más natural y llevadero posible

Como siempre estoy esperando tus dudas y comentarios aquí o en cualquiera de mis redes sociales. Recuerda que esto siempre está basado en mi experiencia personal y la tuya puede ser distinta, estoy deseando que me la cuentes.