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Lo que he aprendido mientras hacía un doctorado


Hace 5 años comencé un doctorado y lo he terminado siendo una persona completamente distinta. ¿Quieres saber por qué? Estoy segura de que mi evolución puede ayudarte en tu camino hacía tu nueva vida siendo más consciente.

Cuando llegue a Barcelona había terminado la carrera y el máster qué tanto esfuerzo me habían costado. El siguiente paso parecía obvio: hacer un doctorado.

Desde pequeña siempre he sido buena estudiante. Mi madre presumía de mis notas con sus amigas, yo simplemente hacía lo que consideraba mi trabajo. Sabía que mis padres me habían dado mucho y no quería defraudarles. Siempre he podido decidir qué hacer, así que finalmente me embarque en el doctorado muy convencida e ilusionada.

Pero lo que comenzó como un proyecto ilusionante y un reto se acabó convirtiendo en algo que me iba desgastando poco a poco. Fue entonces cuando reparé en algo: la vida no es sólo lo que haces. Yo tenía muy claro a qué quería dedicarme, me apasionaba la embriología. Sin embargo, realmente no sabía quién era. Empecé a preguntarme por qué a mis 25 años estaba dedicando tantas horas a un trabajo.

Entonces eché la vista atrás…

Cuando era estudiante comía regular, hacía deporte pero solo a veces, me dedicaba poco tiempo. También vestía la misma ropa que todo el mundo, la que encontraba a mi alcance. Pensaba que tenia que tener mucha para verme más guapa y ser como todos. También estudiaba porque creía que eso era lo que tenía que hacer, estudiar mucho, para algún día tener una buena profesión en la que invertir mi tiempo para que me pagaran mucho. De esta forma tendría dinero para consumir más y más. Nunca me había planteado que el camino a seguir pudiera ser distinto.

Hace aproximadamente 3 años, algo cambió…

Llegó un momento en el que me di cuenta de que así no era feliz, de que no quería ser normal, o hacer lo que todo el mundo. Que mis prioridades estaban cambiando. Además, me di cuenta de que vivía en una burbuja de normalidad e imposición social que no me permitía observar con claridad la verdad. Vivo en una sociedad dominada por el patriarcado, donde no existe la conciliación si algún día quiero ser madre, donde los hombres cobran más, donde hay que ser perfectas y super mujeres que llegan a todo siempre, y por supuesto guapas y con tacones. Y además, una sociedad dominada por intereses económicos y marketing. Para la que el planeta y las barbaridades que le estamos haciendo no tienen importancia alguna. ¡Vaya… pues menuda sorpresa me llevé cuando descubrí todo esto! primero sentí frustración, luego me dio pena no haber sido consciente antes.

Además a esto se sumaba el hecho de que el doctorado me parecía un trabajo durísimo. No sólo físicamente, recuerdo dormir en el suelo del despacho en un colchón inflable para ir a buscar material de madrugada a un matadero cercano a la facultad. La peor parte sin duda fue la mental. Me frustraba cuando no me salía nada, he pensado mil veces que todo lo que hacía no servía para nada y también me he sentido muy poco valorada.  

En este punto fue cuando decidí cambiar algo. Podía frustrarme, abandonar mi doctorado y quejarme por todo o tomar acción. Me decanté por la segunda opción y aquella Irene se fue para no volver nunca más. Así fue cómo empecé a tomar un poco de consciencia sobre la sociedad que me rodeaba, la importancia de cuidarme más a mi misma, y al planeta en el que vivimos. También me centré en acabar el doctorado con la mayor salud mental posible. Esto último ha sido lo más difícil pero ahora sé quien soy. También soy Irene, pero esta vez la Irene imperfecta que tiene el poder de decisión sobre su vida, su alimentación, su cosmética, su consumo y su impacto en el planeta.

Ahora puedo decir, aunque muchos piensan que me he complicado la vida, que soy mucho más feliz…

Mis prioridades han cambiado. Y aunque una vez haces el click no hay vuelta atrás, no me arrepiento de ello. Después de haber salido de la burbuja para ver las cosas desde otra perspectiva distinta no pienso volver. Y además voy a seguir intentando que mucha más gente comience a vivir como yo, más conscientemente

¿Lo repetiría?

Me preguntan muy a menudo si ahora que sé cómo funciona todo volvería a hacer mi doctorado… y la respuesta es . Tomar ese camino es lo que me ha llevado aquí, y no lo cambiaría por nada

Puede que tu también te estés planteando hacer un doctorado….
En ese caso solo tengo una recomendación para ti: hazlo solo si tienes ilusión y estás totalmente convencido. Va a ser duro, pero no te arrepentirás. Si lo haces porque crees que toca, o tienes algún tipo de presión no te lo recomiendo, hay otras muchas alternativas, seguro que encuentras la tuya

¿Y ahora qué?

Esta fue una de las preguntas que me hizo el jurado en mi defensa de tesis. Por supuesto yo contesté refiriéndome a mi trabajo como embrióloga. Y la verdad es que ahora me gustaría trabajar en una clínica de reproducción humana asistida, ayudar a parejas que no pueden tener hijos. Es algo que me motiva y para lo que me he formado estos últimos de 10 años. 

Pero no es lo único…

Tengo pensado un plan A, y es hacer algo que me habéis pedido muchísimo últimamente, vender mi propia cosmética natural. Esto también me gusta y me hace feliz. Además creo que es importante que sea el plan A porque por desgracia no tenemos planeta B, y me gustaría poder llegar a más gente y ayudarlos a cambiar sus hábitos de consumo.

Ahora te toca a ti…

Gracias por llegar hasta aquí e intentar llevar una vida más consciente. Me encantaría leerte y saber que te ha traído hasta aquí, cual ha sido tu camino. Recuerda que mi objetivo es ayudarte a través de mi propia experiencia y puedes encontrarme también en mis redes sociales.

2 comentarios en “Lo que he aprendido mientras hacía un doctorado

  1. ¡Irene mis felicitaciones por tu doctorado! Me sumo a tu comentario de que el doctorado es duro…de doctora a doctora. Tengo el honor de haberte conocido personalmente en un curso FDES, hace unos años. En ese curso conocí a una persona que le encantaba y le apasionaba hablar de vida saludable y cosmética natural. De esa pasión hiciste que intente, cada día, encontrar productos más saludables, que me cuestione las etiquetas de los alimentos, de los cosméticos… así que ya ves un pequeño cambio en mi vida también. Y por supuesto, saber que tu plan A es vender tu cosmética natural, me alegra. ¡A por ello!
    De nuevo ¡Felicidades doctora!

    1. Hola Pilar, muchísimas gracias por tus palabras <3 la verdad es que me han emocionado. Realmente me gusta lo que hago y me encanta que sirva para ayudar a gente como tú a cambiar poco a poco sus hábitos. Realmente para eso estoy aquí y me hace muy feliz ver estos cambios. Además, ya sabes donde encontrarme cuando necesites cualquier cosa. Muchísimas gracias por tus felicitaciones, espero que nos encontremos de nuevo. Un beso grande!

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